Dos jóvenes lobitos

Versos, aullidos, historias. Apasionadas e interminables noches, latiendo fortísimo dentro de dos jóvenes lobos, adolescentes, enamorados, atravesando aventuras memorables, promesas inquebrantables e imaginando hazañas épicas siempre llenos de sueños mágicos. Mientras se comen la vida impregnados de hermosos colores, como el de buscar la verdad o la belleza, como alcanzar cimas imposibles, como ser el orgullo de los lobeznos que fuimos.

¿Me invitas a un vinito?

¡¡Buongiorno, Lobita!!

¿Has visto como cantan los pajaritos?

Desayunan en ese aterciopelado árbol

que nace de tu voz

justo pegado a tu sonrisa.


Están cantando una dulce melodía

de pelajes revueltos,

ojos pardos, de rasgar el éter

con tu salvaje presencia.



Una alegría desbordante

nacida de verte

de como te mueves cuando CORRES,

rauda, volando por el bosque.



Es una alegría que brota

sin tu consciencia


He visto al enfurruñado castor

sonreír cándido al verte.

He mirado debajo de las hojas

en el bosque por si vas plantando

alegría con tus pasos.



Descubrir carcajadas,

como hongos de brillantes colores

sin parar de susurrar tu nombre, María.



Sigo tu rastro en el rostro

de los animales del bosque

en la inesperada sonrisa

del serio búho.

En el grácil salto de un ciervo

que brama

felicidad.



Te busco en la corteza de los arboles

donde ha quedado

aquella risa grabada

como si hubieras tallado

<<alegría>>

en cada tronco del bosque.



Mi sonrisa se hace grande,

ENORME,

inundada de lágrimas

mientras te escribo.

Porque tras cada letra te veo,

continuamente estás

aquí delante,

no puedo parar de llorar de alegría

de tenerte aquí junto a mí.



Tengo que parar de escribir, serenarme un par de frases, un espacio y un punto a parte.



Recobro un poco la vista

nublada por los ríos bravos

que corre por mis esperanzados ojos

de la inmensa alegría, la monumental,

arrasadora alegría

nacida de verte aquí

junto a mi.

Tras cada cálida frase

detrás de cada acelerado verbo

corriendo tras de tu fascinante imagen.



Te sueño en aquel amanecer

eres el rayo de tímida luz

colándose desde el más tierno

silencio, a la mas alegre algarabía

en mi solitaria habitación.



Iluminando mi rostro con tu alegría

con la alegría de verte otra vez.



Te quiero tantísimo, Lobita.



Te amo con arrebatadora ternura

con salvaje pasión,

te amo cada día, desde hace

MIL MILLONES DE NOCHES.



Te veo, Lobita, TE AMO así en mayúsculas

lo voy a escribir en cada párrafo

hasta que acabe la entrada

si me lo permites te lo voy A DECIR TODA LA VIDA.

TO.DA LA VI.DA.

Y si no me lo permites también, TE AMO,

TE AMO de cien mil maneras

menos en cursiva que me da antojo.



Te amo y la alegría brota desde mi pecho,

sólo con tenerte aquí delante

en estas enamoradas líneas.


TE AMO, Lobita y mientras lo escribo

cuando te escribo, SIEMPRE

estoy riendo o llorando

sin parar, como una carretera

llena de cambios de rasante


Corro, vuelo, bailo.


Apenas me dan las manos

para teclear la desbordante alegría

que siento, que late en mí

sólo con tenerte delante,

sólo con tu recuerdo



Con las fotos

robadas de tu Instagram

Me voy a hace un álbum

manchándome con tus ojos

mis labios de negro. besando

tus pinturas de guerra

¡COMANCHE!



Aquí tras cada precioso

sentimiento, tras aquel luminoso

amanecer.



Eres una dichosa riada,

eres una brutal erupción

de ALEGRIA

y es que TE AMO

MUCHÍSIMO LOBITA.

te amo.

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