Apareces sentada en una habitación difana
Sin paredes en medio de una playa
Iluminada por una luna creciente, arañas
Con delicadeza las hojas de una biblia herética
Sentado a tu lado hay un tímido contable
Intentando asentar en su libro cada uno de tus
cabellos rojos, te giras y lo miras a los ojos
Mientras, mientras, mientras sueño,
es como un juego, vuelvo a recrearme en tu vuelo
Recreo cada estrofa y vuelo desde tus manos
te despiertas junto a mí, mientras sueño
en vernos, y me hago pequeño, transparente
un tímido lobezno, un niño correteando tras
tu cabello bermellón.
Te incorporas y eres tú, lobita, eres tú, mientras vuelo
Me miras a los ojos y el bolígrafo con el que escudriñaba
Tus cabellos, se enreda entre mis dedos, cae.
Te giras con delicada ternura esgrimes una sonrisa
Y caminas despacio hacia a las olas que besan tus pies
Despacio las olas caminan sobre tus pies y besan tus piernas
Te sumerges y te confundes con el reflejo de la luna, vuelves
Sobre tus pasos, tus veredas de venas ardientes, vuelves
Y aúllas despacio un canto silencioso de esquivos versos
Sólo entonces, sólo entonces, te beso, te cubro de versos
Y reclino mi cabeza sobre tu hombro para dejarme vida, alma, versos
En todos los besos.



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